Aquellos maravillosos sindicatos...

Hoy, en un foro social, he podido contemplar, citando textualmente, lo siguiente: “Creo que hoy es un día histórico, en el que va a cambiar para siempre la razón de ser de los Sindicatos. Durante años no han hecho nada, aparte de poner la mano para cobrar del Estado. Y ahora que se atreven a movilizarse se encuentran con el rechazo mayoritario de la población. Hoy no fracasará la huelga, hoy fracasarán los Sindicatos”.

Lamentablemente, este es un sentir demasiado propagado entre la población, una observación expuesta, en un día como hoy, por bastantes más de lo que debiera.

Así que permitidme que discrepe un tanto respecto a estas afirmaciones.

Cierto es, y nunca más lo fue desde que nos encontramos en la actual era democrática, que la Huelga General convocada para hoy era estrictamente necesaria.

Cierto es, y esto creo que casi nadie lo puede negar a no ser que esté ciego o sordo, que la situación que atravesamos hoy en día es bastante preocupante, muy preocupante, diría yo. Y no por la crisis en sí, esa famosa crisis que algunos están padeciendo y mucho, sino por lo que pretenden conseguir unos cuantos: recortar derechos sociales y laborales, abaratar el despido para facilitarlo al máximo, reducir a mínimos el sistema público para que sea el privado en contraposición el que nos imponga su dictamen, modificar el sistema público de pensiones para que la ciudadanía invierta en planes de pensiones y su dinero sirva para reforzar la especulación bancaria... En definitiva, someter a la inmensa mayoría de la población para, a su costa, sacrificio y "mal vivir", propiciar el bienestar de unos pocos, el de aquellos que manejan el poder financiero.

Y no es demagogia ni dramatismo, ya que, mucho más lejos de ello, representa la pura y cruda realidad.

Pero tan cierto es, no quedando lugar a dudas tampoco en este caso, que ponerse en contra y en lado opuesto a los sindicatos es un craso y gravísimo error.

Pues lanzando una pregunta, ¿qué ente u organización puede legalmente defender los derechos de un trabajador o trabajadora frente a la patronal? ¿Quiénes consiguieron para la clase trabajadora  los derechos laborales de los que hemos dispuesto y disfrutado, para que hoy, ahora, nos los intenten arrebatar cómodamente desde un rincón privilegiado?

La respuesta es bien sencilla: entre otros tantos, los sindicatos y los activistas sindicales, esos que se jugaron el pellejo y la vida, dejándose más de uno la misma en ello, durante muchos y muchos años en los que entonces SÍ había que echarle "bemoles" al asunto.

Así que no debemos confundirnos pues, principalmente basándonos en dos razones:

a). Los sindicatos cometen errores, eso es verdad, y para mí uno de los más grandes cometidos en los últimos tiempos ha sido el no convocar esta huelga con antelación al presente año. Por tanto, podrán haber actuado mejor o peor, existirán sindicalistas peores y mejores, pero no olvidemos nunca que son la única herramienta legal, repito, que puede defender el derecho de un trabajador o trabajadora frente a la injusticia y abuso empresarial.

b). La Huelga General de hoy no tenía como objetivo justificar a los sindicatos, ni legitimarlos, ni tan siquiera apoyarlos. Hoy nos apoyábamos a nosotros mismos, nos defendíamos nosotros mismos y nos reivindicábamos nosotros mismos, no a los sindicatos.

Pero en fin, la jornada ya ha transcurrido y ahora toca ver lo que sigue a todo esto, qué ocurrirá mañana. Y lo cierto y triste es que el que no haya salido hoy a la calle ya no lo podrá hacer. El trabajador o trabajadora que no haya secundado la huelga convocada hoy no se habrá defendido a sí mismo, no habrá intentado frenar el atropello tan brutal, injusto, escandaloso y vergonzoso al que nos están sometiendo e intentan someter.

Por lo que para finalizar, diré que no soy sindicalista ni estoy afiliado a ningún sindicato. Diré que hoy he pretendido decirle a quienes me gobiernan que no estoy dispuesto a inclinarme más. NO.

Así es que, respetando profundamente la actitud y opinión de cada cual, incluso suponiendo que a cualquiera le puedan parecer correctas y adecuadas las medidas de ajuste adoptadas y por adoptar del Gobierno, así como las actuaciones desarrolladas en claro favor del capital financiero y detrimento de la mayoría social, seguiré defendiendo mis derechos y los de aquellos que están ahora empezando a vivir, como mis hijos, a los que no deseo que el día de mañana tengan que vivir en las condiciones de injusticia social y laboral que existían hace 30 años. Que es, así como suena, a lo que nos pretenden arrastrar.

Qué pena y qué desastre el hecho de que los medios de comunicación no informen con objetividad y realismo, sino, por el contrario, utilicen su poder mediático para desinformar y manipular al personal.

Por último, diré que el trabajador y trabajadora es quien mueve una empresa. El trabajador y trabajadora es quien dinamiza y rentabiliza la economía, por lo que si un día para y ejerce su derecho constitucional a secundar una huelga, paraliza la economía y puede con ello conseguir que le escuchen donde corresponda para no ser pisoteado. Ya sea a través de sus representantes políticos y/o, al mismo tiempo, por sus representantes sindicales.

Por lo que, amigos y amigas, una Huelga General es mucho más que una huelga general convocada por los sindicatos.

Granada, 29 de septiembre de 2010.

Fdo.: Antonio Torralba Ayuso.